3. El oráculo de Delfos
Grupos de cuatro. Empezad leyendo individualmente este texto y luego haced una mesa redonda en la que todos seréis un poco filósofos e iréis intercambiando opiniones. Siempre en español, por supuesto.
| Los griegos pensaban que los seres humanos podían enterarse de su destino a través del famoso oráculo de Delfos. Apolo era el dios del oráculo que hablaba a través de una sacerdotisa o pitonisa llamada Pitia, que sentada sobre el sagrado trípode, entraba en trance, según decían, por estar poseída por el dios, aunque otros atribuían tal trance a unos vapores emanados de una fuente de un rincón del templo. Al llegar a Delfos, uno entregaba su pregunta a los sacerdotes, quienes, a su vez, se la daban a Pitia. Ella emitía una contestación tan incomprensible o ambigua que hacía falta que los sacerdotes interpretaran la respuesta a la persona que había entregado la pregunta. |
Así los griegos creían que Apolo sabía todo sobre el pasado y sobre el futuro.
Muchos jefes de Estado no se atrevían a declarar la guerra, o a tomar otras decisiones importantes, antes de haber consultado al oráculo de Delfos. Así pues, los sacerdotes de Apolo funcionaban prácticamente como una especie de diplomáticos y asesores, con muy amplios conocimientos sobre gentes y países.
Encima del templo de Delfos había una famosa inscripción: ¡CONÓCETE A TI MISMO!, que significaba que el ser humano nunca debe pensar que es algo más que un ser humano, y que ningún ser humano puede escaparse a su destino. |
Foro de discusión:
Individual. Contesta a las preguntas utilizando sólo español. La profesora os preguntará vuestras opiniones y con toda la clase discutirá vuestras respuestas. Luego, en grupos de cuatro, haced de pitonisa/ oráculo y sacerdotes para resolver los problemas de vuestros compañeros.
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