TARJETAS DE TEXTOS I

LA GASTRONOMÍA
10. Hablar de gastronomía en Galicia nos lleva inevitablemente a evocar el inigualable marisco, manjar que sólo en esta tierra alcanza todo su esplendor. Las numerosas especies de marisco van ligadas en muchas ocasiones a su localidad de origen; no hay mejores ostras que las de Arcade, ni tan sabrosas almejas como las de Carril, ni percebes tan deliciosos como los de la Costa de la Muerte, ni tan hermosas langostas como las de O Grove. Además del marisco Galicia recoge del mar un no menos excepcional pescado.
LA GASTRONOMÍA
11. Pero no sólo del mar vive la gastronomía gallega. Tierra adentro podremos degustar otro tipo de comida basada en la ganadería (porcina y vacuna) y los productos de la huerta. Excelentes guisos fuertes de carne de cerdo acompañan platos tan tradicionales como el cocido gallego, el lacón con grelos o el caldo gallego. La buena mesa no estaría completa sin los vinos gallegos, de escasa graduación y edad, pero de gran frescor.
LA GASTRONOMÍA
12. Como envoltura de su riqueza gastronómica el gallego ideó la empanada. Lomo de cerdo, vieiras o bonito pueden ser ingredientes de tan delicioso y popular alimento. El sofrito que la adereza y la manteca con la que se elabora la masa le dan un entrañable sabor a Galicia. En los postres podremos disfrutar del suave y untuoso queso, o de dulces tan tradicionales y autóctonos como las filloas o la tarta de Santiago, cuyo principal ingrediente es la almendra. Pero siempre con una copita del aguardiente del país, con el que se prepara la mágica y digestiva "queimada".
LA ARTESANÍA
13. Materiales como la madera, el mimbre o la paja son tratados por expertas manos dando lugar a formidables muestras de cestería galaica. Los sombreros de Noia nacen del hábil trenzado de la paja, elemento también utilizado para las "corozas", tradicionales capas -con caperuza y pantalones incluidos- típicas de la región del Miño, que hasta hace poco tiempo eran utilizadas como impermeables por los campesinos. El mimbre y tiras de roble son los materiales utilizados en la confección de las "olas", jarras utilizadas para transportar el vino, convenientemente recubiertas de brea por el interior.
LA ARTESANÍA
14. La alfarería gallega alcanza sus más altas cotas en centros productores como Buño, Niñodaguía, Bonxe, Lestrove o Gundibós. Las ferias de los pueblos muestran esta cacharrería artesanal de variadas formas y barnizada en tonos terrosos o verdes, como la tierra que les da su ser. Quizás los más famosos representantes de este arte sean los cuencos para "queimada". Por último, es de justicia destacar la porcelana de Sargadelos, auténtico símbolo de la artesanía gallega, que surge de una fábrica inaugurada en 1804 y que en la actualidad lleva a cabo una interesantísima actividad docente y de investigación.
LA ARTESANÍA
15. Los utensilios de madera siguen siendo utilizados en la actualidad tal y como eran utilizados hace siglos. Dejando a un lado todos los aperos empleados en las tareas del campo, hay que destacar las vajillas o los famosos zuecos, calzado empleado por los aldeanos cuando la lluvia riega la tierra que trabajan. El viajero interesado en la artesanía textil no debe dejar Galicia sin antes observar la elaboración del encaje de Camariñas con sus propios ojos: todo un arte de dificultad extrema dominado a la perfección por las expertas manos de las mujeres de esta localidad coruñesa.
EL CAMINO DE SANTIAGO
16. La "Vía Láctea" o Camino de Santiago constituye desde hace más de 1000 años una de las principales rutas de peregrinación de los cristianos. El sepulcro del Apóstol en Santiago de Compostela ha sido desde su descubrimiento, allá por el año 839, imán de peregrinos procedentes del resto de España, Europa y el mundo. El hecho de poseer la "Compostela", documento acreditativo de haber realizado el Camino, une a gentes del siglo IX con gentes del siglo XX. Al fervor religioso que actuaba como motor de aquellos peregrinos del medioevo, se une en nuestros días el interés cultural y artístico que despierta el Camino, en cuyo recorrido podremos admirar diferentes paisajes, diferentes pueblos y diferentes formas de vida.
EL CAMINO DE SANTIAGO
17. En realidad el Camino de Santiago es una infinidad de caminos que confluyen unos con otros hasta dar con los cinco principales que llegan a la ciudad compostelana. Sin olvidar esta realidad ineludible, se puede afirmar que existe un Camino por antonomasia, ése es el Camino Francés. Recogiendo la riada de peregrinos que provienen de toda Europa, el Camino Francés atraviesa los Pirineos por dos pasos, Somport en Aragón y Roncesvalles en Navarra. En esta última comunidad se unen los dos ramales formando un solo camino que, recorriendo la Rioja y Castilla-León, lleva a los caminantes hasta tierras gallegas y, finalmente, a la catedral, donde les aguarda el Apóstol.
EL TURISMO RURAL
18. Las edificaciones destinadas a este tipo de turismo se dividen en tres categorías: pazos, casas rurales y casas de labranza. Esta división viene dada por el número de servicios de que disponen y por el lujo de la presentación. En el primer grupo se incluyen además de los pazos, típicas construcciones señoriales gallegas, los castillos, los monasterios, las casas grandes y las casas rectorales. El segundo está formado por las casas de aldea, situadas en el medio rural y que, por su antigüedad y características de construcción, son consideradas típicas casas rústicas gallegas. Por último quedan en el tercer grupo las casas de labranza, también rústicas y de entorno rural, cuya característica definitoria es la posibilidad que se le ofrece al visitante de participar en las faenas agrícolas o ganaderas de sus propietarios.


Continuación