Desde el nacimiento del popular actor el 10 de agosto de 1960 en una clínica de Málaga, sus primeros pasos, los momentos más significativos de su infancia, su Primera Comunión, su debut teatral a la edad de diecisiete años, hasta su matrimonio con Ana Leza, de la que hoy se encuentra separado, y la mujer que actualmente llena su vida, Melanie Griffith. Un recorrido por la vida de nuestro actor más internacional, que ahora les mostramos en el presente reportaje, donde la figura de su ímico hermano, Francisco José, veinte meses menor que él, ha sido y es muy importante en la vida de Antonio. «Nunca se separaban uno del otro -cuenta Anita-, siempre jugaban juntos y compartían los mismos amigos». También al ver las imágenes recuerda que el juego de las chapas y el futbolín eran los pasatiempos preferidos de Antonio, sin olvidar el fútbol, su auténtica pasión. Aunque la historia podría resultar tópica, Antonio Banderas le debe su afición al teatro en sus primeros momentos y más tarde a la interpretación en todas sus facetas a una seria lesión en el tobillo que le impidió seguir jugando al fútbol.
-Desde pequeño, Antonio quiso ser futbolista -dice su madre-, e incluso formaba parte de un equipo juvenil malagueño, el Atlético Guimbarda, pero cuando contaba con dieciséis años sufrió una lesión que le impidió seguir jugando; entonces fue cuando sustituyó el fütbol por el teatro. A pesar de que sus padres en sus primeros pasos recelaban del futuro de su hijo como actor, Antonio no perdió el entusiasmo. Durante el Bachillerato alternó las clases de arte dramático con sus estudios. Una vez terminados se matriculó en la Escuela de Magisterio. Su madre, por aquellos años, era profesora, aunque nunca llegó a terminar los estudios. Fue entonces, con diecinueve años de edad, cuando decidió tomar el mundo por montera y viajar con 15.000 pesetas a Madrid, donde comenzaría su brillante carrera en el cine.
Según cuenta su padre, su éxito con las mujeres se remonta a sus primeros años de adolescencia. «Antonio ha tenido muchas novias, pero todas fueron flores de un día; tan sólo hubo una entre ellas con la que mantuvo una relación más seria, era una chica de Málaga y se llamaba Celia».
Aquel niño que se entusias maba viendo películas del agente 007 oyó la llamada a la interpretación mientras veía «Hair». Después, debido a casualidades de la vida y ya viviendo en Madrid, representó el papel protagonista de «Eduardo II de Inglaterra»: «Esa noche -comenta- entendí que pertenecía, sin lugar a dudas, a este mundo». Para las mujeres es el actor latino más «sexy». Pero a él ni le preocupa: «La fama de “sex-symbol” no me preocupa en exceso. Es sólo una cuestión de tiempo, porque yo, como todo el mundo, también envejeceré». Cuando hace veinte años comenzó su carrera en el mundo de la interpretación, nada ni nadie le hizo ver que podría llegar hasta la Meca del cine mundial y, ni mucho menos, que sería considerado como uno de los hombres más «sexy» del mundo. Pero lo cierto es que muchas de las estrellas de Hollywood han caído a sus pies. Un ejemplo, además de Madonna, lo tenemos en Sharon Stone quien, según parece, quedó prendada de Antonio durante el rodaje de un anuncio de una de las más famosas marcas de cava español. Que su ascenso en la Meca del cine era un sueño que poco a poco se estaba convirtiendo en realidad tuvo una de sus primeras expresiones cuando la Academia le invitó a presentar el Oscar a los mejores efectos especiales. Durante la fiesta posterior pudo saludar a muchos de los que hasta entonces habían sido sus ídolos en la pantalla grande. Al año siguiente volvió al escenario de los Oscar para presentar la actuación del cantante Bruce Springsteen. |