Las marionetas
Los mayores deben coser sus marionetas (Ficha 3). Estas se hacen con calcetines viejos. Se corta la boca del personaje en la punta del calcetín, se cose una tela roja, plana, al borde del corte y se ponen dientes de papel o de tela blanca, cosidos o pegados al borde. Se cosen botones para los ojos, o pueden bordarse. Se decora la cara del muñeco con diferentes motivos...
Para mover los muñecos, se mete la mano, cuatro dedos en la cabeza y el pulgar en la barbilla.
El árbol
Para la representación hace falta un árbol (Ficha 4). Puede hacerse de porespán (foam board), de contrachapado o de cartón, se pinta el tronco y se pegan algunas hojas y ramitas de verdad (un niño lo sujeta por detrás)... o se viste a un niño, con mallas verdes, suéter verde y ramas en los brazos. La representación puede hacerse en el patio, usando un árbol de verdad.
El pájaro
Se recorta la silueta del pájaro en cartulina de colores (Ficha 4). Se pegan las alas, la cola y el pico. Se cuelga el pájaro de un cordel fino sujeto a un palo de escoba. Se pasa el cordel por detrás del árbol, para que el pajarito pueda volar al ser accionado por un niño.
Si los niños saben hacer figuras en papel maché, el pájaro puede hacerse con volumen, pintarlo de colores y colgarlo del cordel igualmente. |
Papel maché (RECETA)
- En una cubeta plana, diluir cola de papel pintado
y agua al 50%.
- Hacer tiras de papel de periódico, cortándolas a lo largo, con la mano.
- Mojar las tiras, una a una, en la cola.
- Dejar secar bien. Una vez secas, las figuras de papel maché se pueden lijar, pegar, pintar y corregir.
Las escopetas de cartón
Se dibujan las siluetas sobre cartón de embalaje (las grandes para los niños actores, las pequeñas para los muñecos) (Ficha 4). Se pintan de colores brillantes para quitarles la impresión de armas agresivas. Se recortan. Cada cazador lleva una escopeta.
3. Jugar y actuar
Cuando todos los decorados están listos (y los niños han oído el cuento musical varias veces mientras trabajan), se cuelga el mural y se separan las mesas y sillas, dejando un espacio amplio. Ahora los niños, sentados en el suelo, o de pie en círculo, van a escuchar el cuento musical en silencio, moviendo su marioneta o su personaje cuando lo pida la situación. Se debe repetir la audición hasta que los niños se la sepan casi de memoria. El maestro aprovechará para hacer preguntas sobre la música y la historia. (Por ejemplo, cuando suenen los timbales, puede preguntar, ¿Quiénes son éstos?, para que los niños respondan a coro, ¡los cazadores!).
Se organiza la representación. Si sale bien, se puede repetir para otras clases o para todo el colegio. En las clases de mayores (3-5), un coro de cinco o seis niños leen la historia, sustituyendo la voz del narrador. |